Hoy queremos plantear un
pequeño debate sobre la película “Yo soy Sam”.
La película describe el
drama de Sam, un hombre que posee una
capacidad intelectual de un niño de 7 años de edad y además está
diagnosticado con trastorno del espectro autista. Sam a pesar de su deficiencia
mental se esfuerza por ser mejor persona y lucha por conseguir la custodia de
su hija, ya que el Estado considera que no está capacitado para hacerse cargo
de su educación.
En esta película se muestra muy bien las actitudes de
diferentes personas cuando existe un problema de interacción e integración
social. Incluso nos enfrenta, en diversas situaciones, a ciertos debates en
torno a la paternidad, la capacidad de las personas con discapacidad para criar
y cuidar, entonces… ¿un padre con discapacidad no es buen padre?
Asimismo, el protagonista
debe enfrentarse y someterse al cuestionamiento del estado y a las valoraciones
de la sociedad sobre su capacitación de paternidad. A la misma vez, “Yo soy Sam”
ofrece una visión entrañable del amor a la familia, las relaciones padres-hijos
y, sobre todo, la importancia de la educación e integración social de las
personas con discapacidad.
Tras esta pequeña
reflexión, nos gustaría resaltar la distancia que aún hoy persiste entre los
derechos de las personas con discapacidad y las limitaciones o barreras
sociales que estos se enfrentan.
Por último, seguro que muchos/as de vosotros/as sabéis de qué película se trata. Si no es así, os dejamos el link del tráiler y os animamos a que lo veáis.

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